Quizás ya muchos vieron la película Munich, filme del director Steven Spielberg nominado al Oscar este año. En ella se describe como a partir de la toma de rehenes y el posterior asesinato de atletas israelíes durante los juegos olímpicos de1972, la inteligencia israelí propone una venganza que consiste en asesinar a líderes palestinos involucrados con grupos armados. En el día de ayer la agencia Ap publicó una entrevista a uno de los cerebros de aquella operación, Mohammed Oudeh...en ella trata de dar una explicación para su accionar contextualizando la realidad de la época y la que él considera como legítima lucha por parte del pueblo palestino. A continuación se presenta la entrevista extraída de El Mercurio:DAMASCO/AP.- Mohammed Oudeh está avejentado y encorvado, con el bigote y el cabello canosos. Es difícil imaginarlo como Abu Daoud, el arquitecto del alevoso ataque a los Juegos Olímpicos de Munich en 1972 que dejó 11 deportistas israelíes muertos y que inspiró al afamado director de cine Steven Spielberg a revivir la toma de rehenes en su película "Munich".
En entrevista con Associated Press el ex jefe guerrillero de 69 años recuerda cómo los líderes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), indignados de que a los palestinos no les dieran un lugar como tales en las olimpiadas, planearon el ataque en un café de Roma.
Y no se arrepiente de nada.
Tras rechazar el calificativo de "terrorista" para describir a los combatientes palestinos, dijo que en la época del ataque "no había nada que no estuviésemos dispuestos a hacer para mantener la causa palestina a la vista del público".
"Antes de Munich sencillamente éramos terroristas. Después de Munich, por lo menos la gente empezó a preguntarse quiénes eran esos terroristas. Qué querían. Antes de Munich, nadie tenía la menor idea de Palestina", afirmó.
Abu Daoud admitió por primera vez haber desempeñado un papel en la operación de Munich en un libro de 1999, "Palestina: De Jerusalén a Munich".
Después del ataque de 1972, vivió en Europa oriental y luego en el Líbano hasta que estalló allí la guerra civil en 1975. Se fue a Jordania y desde allí a Ramalla, en Cisjordania, en 1993.
Pero cuando su libro apareció en 1999 se le prohibió regresar a Ramalla después de un viaje a Jordania, y finalmente se asentó en Siria, el único país que lo acogió, y desde donde accedió a ser entrevistado.
"A nuestra manera"
Sobre el ataque de 1972, Abu Daoud evocó una reunión en un café al aire libre en Roma con el líder guerrillero Abu Iyad, de la OLP, y su asistente Mohammed Al-Omari, donde leyeron en un periódico que el Comité Olímpico Internacional había rechazado el pedido de la OLP de enviar una delegación palestina a los Juegos de Munich.
"Recuerdo que Abu Iyad me miró y me dijo: 'Participaremos en las Olimpiadas a nuestra manera. Secuestremos rehenes (israelíes) para intercambiarlos por prisioneros en Israel'", evocó.

Agregó que diez días antes del ataque, fue una vez más a Munich y recibió armas de Abu Iyad, en su mayoría fusiles Kalashnikov, que habían sido traídos de contrabando.
La noche del ataque, Abu Daoud dijo que llevó a los ocho atacantes a cenar a un restaurante en la estación ferroviaria de Munich, y luego tomaron taxis hasta la villa olímpica. Llevaban sus armas en bolsos deportivos.
El plan era cortar las rejas para entrar. Pero cuando llegó el grupo, los ocho atacantes pudieron mezclarse entre varios atletas estadounidenses ebrios que estaban escalando una cerca, dijo Daoud. Una vez dentro del dormitorio, se calzaron las máscaras y empezaron el ataque. Abu Daoud, que se había quedado junto a la cerca, se esfumó.
Aseguró que no tenía escrúpulos sobre la operación porque consideraba blancos legítimos a los deportistas israelíes en su condición de reservistas militares. Pero agregó que el propósito no era matarlos sino utilizarlos como cartas de negociación para liberar a más de 200 palestinos presos en Israel.
"Teníamos órdenes estrictas de no matar a nadie excepto en defensa propia", dijo. Pero las cosas no salieron como lo habían planeado (ver nota relacionada).
De todos modos los palestinos lo consideraron un triunfo.
"Por medio de Munich pudimos meter a la fuerza nuestra causa en los hogares de 500 millones de personas", afirmó.
Abu Daoud casi murió en lo que cree fue un ataque del Mossad. En 1981, cuando estaba sentado en el café de un hotel en Varsovia, un pistolero le disparó y recibió balazos en la muñeca izquierda, el pecho, el estómago y la mandíbula. Según Daoud, "era un doble agente palestino, reclutado por el Mossad... Fue arrestado diez años más tarde, llevado a juicio (por la OLP) y ejecutado".


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