La complejización que fueron alcanzando las sociedades civilizadas llevaron a la formación de superestructuras que les dieran estabilidad. La más importante es el Estado, definido en el siglo XVI por Maquiavelo como 'una forma de ejercer soberanía sobre hombres y principados'. Saliendo de la idea de poder, hoy concebimos al Estado como 'la agrupación humana fijada en un territorio y que cuenta con un orden social, político y jurídico orientado al bien común y mantenido por una autoridad dotada de poderes de coerción'. Se enfatiza en el último punto considerando los postulados del sociólogo alemán Max Weber, para quién dentro del Estado el poder es sostenido a través del monopolio en el uso de la fuerza. En Chile la noción de Estado cuenta con algunas particularidades a partir de la influencia de Diego Portales, respondiendo a la instauración de una fuerte institucionalidad a partir de la Constitución de 1833. Entendemos que el poder del Estado es sólo uno, pero para su correcto ejercicio, el respeto a las libertades individuales y la participación, desde el siglo XVIII y principalmente a través de Charles de Secondat (Montesquieu) se separa en tres funciones: Ejecutiva, Legislativa y Judicial.