A propósito del movimiento estudiantil secundario, en este espacio apareció un post que intentaba entregaruna aproximación a la Historia de la educación en Chile durante el siglo XX. Ahora, con los resultados del Simce en la mano, una vez más surge el cuestionamiento al sistema educacional chileno. Se profundiza la brecha entre colegios privedos y públicos, la generalidad indica baja comprensión de lectura así como de pensamiento lógico matemático y desconocimeinto de algunas materias básicas. Aunque es momento que se de el paso hacia una mayor calidad en educación, es necesario un sinceramiento, ¿reconocerá el Estado de Chile que durante décadas tuvo principalmente el interés en la cobertura educativa?¿será capaz de reconocer que la alta calidad en ese contexto requiere de un trabajo y compromiso (y recursos)por muchos años?. La reforma educacional chilena de 1965 nos retrata esa intención, mostrándonos una tardía democratización de nuestro sistema educativo. No es autocomplaciente, pero el el cuerpo de Reportajes de El Mercurio entrega hoy una visión de los colegios con bajos resultados...no queda más que felicitar a esos colegios y sus profesores por el simple hecho de contener a los alumnos, de lograr que vayan al colegio ante escenarios de maltrato, delincuencia, tráfico, trastornos de aprendizaje no tratados, soledad al llegar a casa, mala alimentación o incluso parientes cercanos presos. La educación no es sino una muestra del desarrollo de un país en su conjunto y en este caso la nuestra muestra algunos de nuestros defectos: desigualdad, inequidad, discriminación, cinismo y ceguera.